La intervención concreta se determina tras la evaluación inicial, en función del estado clínico y del objetivo funcional del paciente / cliente. Las siguientes especialidades se abordan mediante ejercicio físico adaptado y planificado:
• 𝐑𝐞𝐜𝐮𝐩𝐞𝐫𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐲 𝐦𝐞𝐣𝐨𝐫𝐚 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐜𝐨𝐧𝐝𝐢𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐟𝐢́𝐬𝐢𝐜𝐚 𝐲 𝐜𝐚𝐩𝐚𝐜𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐟𝐮𝐧𝐜𝐢𝐨𝐧𝐚𝐥.
Programas de entrenamiento personalizados después de una enfermedad o tratamiento médico enfocados a optimizar la composición corporal, la pérdida de grasa o el aumento de masa muscular, de forma progresiva y medible.
• 𝐄𝐣𝐞𝐫𝐜𝐢𝐜𝐢𝐨 𝐟𝐢́𝐬𝐢𝐜𝐨 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐥𝐚 𝐦𝐞𝐣𝐨𝐫𝐚 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐬𝐚𝐥𝐮𝐝 𝐞𝐧 𝐞𝐥 𝐚́𝐦𝐛𝐢𝐭𝐨 𝐬𝐨𝐜𝐢𝐨𝐬𝐚𝐧𝐢𝐭𝐚𝐫𝐢𝐨.
Intervenciones de ejercicio físico para personas con condiciones como hipertensión, diabetes, obesidad, Párkinson, enfermedades cardiovasculares, cancer, etc., mediante programas de readaptación a la actividad física (ocio, desplazamientos, trabajo y tareas domésticas) adaptados a cada patología.
• 𝐄𝐣𝐞𝐫𝐜𝐢𝐜𝐢𝐨 𝐟𝐢́𝐬𝐢𝐜𝐨 𝐞𝐧 𝐥𝐚 𝐩𝐨𝐬𝐭𝐫𝐞𝐡𝐚𝐛𝐢𝐥𝐢𝐭𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧.
Programas de ejercicio físico, después del alta médica, tras procesos de tipo cardio-pulmonar, neurológica y geriátrica, tras cirugías y lesiones graves (LCA, LCM, LCE, artroplastia, epicondilitis, etc.) orientados a la readaptación a la actividad física (ocio, desplazamientos, trabajo y tareas domésticas) y al reentrenamiento deportivo.
• 𝐄𝐣𝐞𝐫𝐜𝐢𝐜𝐢𝐨 𝐟𝐢́𝐬𝐢𝐜𝐨 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐥𝐚 𝐫𝐞𝐞𝐝𝐮𝐜𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐟𝐮𝐧𝐜𝐢𝐨𝐧𝐚𝐥 𝐝𝐞𝐥 𝐦𝐨𝐯𝐢𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨.
Programa orientado a corregir patrones de movimiento disfuncionales y mejorar el control corporal motor, la coordinación y la calidad del movimiento mejorando la tolerancia a la actividad física (ocio, desplazamientos, trabajo y tareas domésticas) en personas con alteraciones neuromusculares, respiratorias, posturales y funcionales.
• 𝐑𝐞𝐚𝐝𝐚𝐩𝐭𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐚 𝐥𝐚 𝐚𝐜𝐭𝐢𝐯𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐟𝐢́𝐬𝐢𝐜𝐚 𝐲 𝐚𝐥 𝐝𝐞𝐩𝐨𝐫𝐭𝐞 𝐭𝐫𝐚𝐬 𝐮𝐧𝐚 𝐥𝐞𝐬𝐢𝐨́𝐧 𝐨 𝐞𝐧𝐟𝐞𝐫𝐦𝐞𝐝𝐚𝐝.
Programas con una progresión planificada de cargas, capacidades y tareas específicas (fuerza, movilidad, coordinación, resistencia y gestos técnicos) con criterios de tolerancia al esfuerzo, control de síntomas y objetivos funcionales, para recuperar autonomía, rendimiento y reducir el riesgo de recaídas.
• 𝐄𝐣𝐞𝐫𝐜𝐢𝐜𝐢𝐨 𝐟𝐢́𝐬𝐢𝐜𝐨 𝐞𝐧 𝐚𝐝𝐮𝐥𝐭𝐨𝐬 𝐦𝐚𝐲𝐨𝐫𝐞𝐬.
Programas individualizados para mantener y mejorar la capacidad funcional, la fuerza y potencia muscular, el equilibrio y la marcha, la movilidad articular y la salud cardiovascular. Enfoque específico en prevención de caídas, fragilidad y sarcopenia para favorecer la independencia y la calidad de vida en el envejecimiento.
• 𝐄𝐥𝐚𝐛𝐨𝐫𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞 𝐩𝐥𝐚𝐧𝐞𝐬 𝐝𝐢𝐞𝐭𝐞́𝐭𝐢𝐜𝐨𝐬.
Diseño de un plan de alimentación para personas con obesidad y comorbilidades (diabetes tipo 2, dislipidemia, síndrome metabólico, hipertensión, etc.) incorporando estrategias de adherencia y modificación de hábitos para lograr cambios sostenibles en el estilo de vida.

No hay comentarios:
Publicar un comentario